El Sistema Eléctrico Nacional recibirá una importante inyección de carga para estabilizar el suministro energético en todo el país.
Al respecto, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, anunció la incorporación progresiva de nuevos megavatios a la red de distribución central.
Las cuadrillas de la corporación estatal ejecutan labores de mantenimiento mayor para cumplir con los plazos previstos por el Ejecutivo central.
Demanda y adecuación del Sistema Eléctrico Nacional
El dirigente oficialista explicó que el consumo en el territorio nacional alcanzó picos históricos durante los últimos meses. La reactivación de los sectores comerciales e industriales genera un uso intensivo de la capacidad operativa disponible en las plantas generadoras.
Por ello, las autoridades ministeriales aceleran los trabajos técnicos en las subestaciones de las entidades federales para responder a la demanda de las fábricas.
Como parte del plan inmediato de contingencia, los ingenieros incrementaron la generación en 150 megavatios en los estados Carabobo y Falcón durante esta semana. Esta fase previa busca aliviar los bloques de carga en las regiones más afectadas por la crisis eléctrica venezolana.
El tren ministerial coordina estas maniobras operativas para disminuir la frecuencia del racionamiento de energía que perjudica las actividades cotidianas de los ciudadanos.
Nuevas metas y autogeneración industrial
Las proyecciones de la administración central contemplan la adición de 600 megavatios para agosto del presente año. Esta carga adicional funcionará como un pulmón directo para aliviar el flujo eléctrico en los sectores residenciales de la República.
Asimismo, la Asamblea Nacional impulsa un debate legislativo para flexibilizar las normativas del sector y permitir un modelo de gestión mixta con el empresariado privado.
La reforma legal permitirá que los grandes comercios e industrias implementen sistemas de autogeneración independientes; y, de esta forma, desahogar las líneas de transmisión estatales y priorizar el consumo de las comunidades organizadas.
Las autoridades consideran que la combinación de la inversión pública y la participación privada marcará la ruta hacia la estabilización del servicio definitivo.





