Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este jueves el norte de Indonesia, provocando el derrumbe de edificios, escenas de pánico entre la población y la muerte de al menos una persona, además de generar un pequeño tsunami que llevó a activar brevemente las alertas en la región.
El seísmo se registró a las 06:48 hora local (22:48 GMT del miércoles) en el mar de las Molucas, a una profundidad de 35 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El temblor se sintió con fuerza durante entre 10 y 20 segundos en varias localidades, entre ellas Bitung y Manado, en la provincia de Célebes Septentrional, así como en Ternate, en las vecinas Molucas del Norte.
El balance provisional confirma la muerte de una mujer de 70 años en Manado, que quedó sepultada tras el colapso de un edificio. Además, varias personas resultaron heridas, algunas de ellas hospitalizadas en Ternate. Las autoridades continúan evaluando los daños, que van de leves a graves, y no descartan que el número de víctimas aumente, especialmente en zonas remotas.

El terremoto provocó escenas de pánico. «Acabábamos de despertarnos y de repente se sintió el terremoto… todos salimos corriendo de la casa», relató a AP un residente de Bitung. Testimonios similares se repitieron en Manado, donde vecinos y estudiantes abandonaron precipitadamente viviendas y centros educativos.
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Un periodista de la AFP en Manado, en la isla Sulawesi, dijo que el temblor lo despertó a él y a muchas personas en la localidad. «Me desperté inmediatamente y salí de mi casa. Había gente saliendo de las casas. Hay una escuela cerca y los estudiantes salieron corriendo», relató.
Las imágenes difundidas por los servicios de emergencia muestran viviendas dañadas, estructuras parcialmente colapsadas y calles llenas de residentes que buscaban refugio lejos de los edificios ante el riesgo de derrumbes.
El seísmo generó un pequeño tsunami, con olas de hasta 75 centímetros por encima de la marea habitual en distintos puntos del litoral del mar de las Molucas. El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico advirtió inicialmente de posibles olas peligrosas en un radio de hasta 1.000 kilómetros, que podría afectar a Indonesia, Filipinas y Malasia. Sin embargo, la alerta fue retirada pocas horas después al descartarse una amenaza significativa.
Tras el temblor principal, se registraron decenas de réplicas, algunas de ellas de magnitud superior a 6, lo que ha incrementado la preocupación entre la población y complica las labores de evaluación de daños.
Indonesia, el mayor archipiélago del mundo con más de 280 millones de habitantes, se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica donde los terremotos son frecuentes.





