La nueva fase de la Guerra en Irán se produce apenas días después del masivo ataque conjunto entre EE. UU. e Israel iniciado el pasado 28 de febrero, el cual logró neutralizar al líder supremo y a gran parte del alto mando militar persa.
A través de su plataforma Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump exigió una «rendición incondicional» por parte de Teherán como única vía para detener la ofensiva militar.
Trump señaló que tiene la intención de participar personalmente en la selección de la nueva dirigencia iraní, trazando un paralelismo directo con la estrategia aplicada en Venezuela.
Según el líder republicano, una vez instaurado un «liderazgo aceptable», Washington trabajará para rescatar la economía del país persa y «hacer a Irán grande de nuevo».
No obstante, esta postura choca con las declaraciones de su secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien insiste en que el objetivo es degradar capacidades nucleares y no necesariamente un «cambio de régimen».
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El saldo humanitario y la resistencia de Teherán
Mientras la diplomacia se desvanece, el costo humano de la guerra en Irán sigue en aumento. Voceros del gobierno iraní informaron que el número de fallecidos supera las 1.300 personas, resaltando que aproximadamente el 30% de las víctimas son menores de edad.
Pese a la pérdida de sus líderes, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) asegura estar preparado para un conflicto prolongado, advirtiendo sobre «golpes dolorosos» en futuras oleadas de misiles balísticos contra bases estadounidenses en Oriente Medio e infraestructura clave en Israel.
La respuesta de Teherán incluyó el lanzamiento de múltiples proyectiles hacia objetivos estratégicos, mientras el ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, sostiene que en este conflicto provocado por la agresión externa «no hay ganadores».
Por su parte, los mercados internacionales permanecen en vilo ante la posibilidad de que el conflicto cierre el Estrecho de Ormuz, lo que dispararía los precios del crudo a niveles históricos.





