La Península de Paraguaná enfrenta una crisis eléctrica que ha dejado a los ciudadanos al borde de la desesperación, debido a los frecuentes bajones de energía que se presentan al menos tres veces al día. Esta situación ha transformado a las comunidades en arbolitos de navidad gracias a las luces intermitentes, reflejo de un problema que día a día va empeorando, afectando gravemente la cotidianidad de los paraguaneros.
Los constantes cortes de electricidad no solo perturban el día a día de los residentes, sino que también impactan negativamente el desarrollo económico local. Los comerciantes han reportado numerosas pérdidas debido a la ineficiencia en el suministro eléctrico, lo que ha llevado a muchos negocios, especialmente los dedicados a la venta de alimentos, a enfrentar la dificultad de mantener sus productos en condiciones adecuadas.
Otro de los sectores en crisis por esta situación, es el referido al suministro de agua potable, el cual se ha visto severamente comprometido ante las constante fluctuaciones.
El llamado es urgente a los entes gubernamentales a brindar un respuesta oportuna y certer a la calamidad de los paraguaneros, quienes viven con el cristo en la boca pidiendo que no se les dañe algún artefacto del hogar.
Wilner Otero





