El Ejército ruso ejecutó un ataque masivo contra objetivos en el oeste de Ucrania, que respondió con ataques contra las vías de abastecimiento de las fuerzas rusas en las anexionadas regiones de Jersón y Crimea, en el sur del país.
«Las Fuerzas Armadas de Rusia efectuaron un golpe masivo con armas de alta precisión y largo alcance de emplazamiento aéreo y naval contra bases aéreas del Ejército ucraniano en las localidades Starokonstantiniv, de la región de Jmelnitsk, y Dubno, de Rivna», declaró Igor Konashénkov, portavoz del Ministerio de Defensa ruso.
Según el portavoz militar, el ataque logró su propósito y «todos los objetivos previstos fueron alcanzados».
Ataques de profundidad
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que estos ataques tenían como objetivos la fábrica «Motor Sich» de Zaporiyia, que producía motores de aviones de combate de la Fuerza Aérea de Ucrania, incluidos drones, y otros, sin especificar, en la región de Jmelintsk.
Zelenski señaló que esto no conducirá a Rusia a la victoria porque «nosotros de cualquier modo defenderemos la libertad de Ucrania, de toda nuestra gente. Rusia no podrá suplantar el derecho internacional con terror».
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que se trató de varias oleadas de ataques con «misiles de emplazamiento aéreo y naval y drones de asalto iraníes Shahed-136/131».
Durante la primera oleada del ataque ruso fueron lanzados 14 misiles de emplazamiento naval Kalibr, doce de los cuales fueron derribados, y tres misiles Kinzhal, cuyo destino no especificó la parte ucraniana.
Posteriormente Rusia volvió a lanzar drones y misiles Kalibr desde el sur, a los que se sumaron misiles de crucero X-101/X-555 «lanzados por aviones estratégicos Tu-95M desde el mar Caspio».
Según la Fuerza Aérea ucraniana todos los drones fueron derribados, al igual que 5 de los 6 misiles Kalibr y 13 de los 20 X-101/X-555.
«En total el enemigo lanzó 70 proyectiles aéreos», indicó la parte ucraniana.
Con información de EFE.




