La ciudad de Calama, en el desértico norte de Chile, amaneció este viernes con barricadas, cortes de ruta en sus principales accesos y una movilización contra la delincuencia que se articuló con una inusitada rapidez luego de que esta semana se registrara un tiroteo en una comisaría y el terminal de buses de la ciudad, incidente que terminó con dos fallecidos y cinco heridos.
Según reportaron diversos medios locales, el bloqueo efectuado tanto por vecinos como por gremios transportistas obstruyó los accesos de toda la ciudad, incluyendo los pasos a las divisiones mineras de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) Radomiro Tomic, Gaby, El Abra, Chuquicamata y Ministro Hales.
La estatal cuprífera llamó a los manifestantes a permitir el tránsito a los trabajadores que ingresan y salen de las minas.
«La ciudadanía se manifiesta porque así lo siente y corresponde; siente que hay una situación pendiente e importante en términos históricos con Calama, y que la delincuencia ha llegado con fuerza a nuestra ciudad. Creo que no estamos para seguir aguantando más cosas, y eso se manifiesta en la paralización de nuestras actividades», señaló el alcalde de la ciudad, Eliecer Chamorro.
Pese a que algunos medios han responsabilizado al alcalde por la paralización de la ciudad, el edil señaló que se trata de una movilización «muy espontánea y natural».
«Lo único que pido es que implementemos decreto de emergencia en seguridad por territorio, así como se hace por concepto de catástrofe», señaló.
Con información del Diario La Verdad




