Una venezolana identificada como Johanna Bastidas Terán, de 40 años, perdió su manos en un accidente laboral que se registró en una fábrica clandestina de suelas de zapatos, ubicada en el distrito Los Olivos de Lima, Perú.
Cabe destacar, que la víctima tenía un mes trabajando durante 12 horas al día en dicha empresa, sin contrato, sin seguro, ni implementos de seguridad.
“Perdí mis dos manos, tanto la derecha como la izquierda. Yo ya no me puedo valer por mí misma, no puedo hacer nada, no puedo trabajar. Mi vida cambió completamente”, contó Johanna al noticiero peruano ATV Noticias.
La mujer, quien es madre de dos jóvenes y abuela de cuatro niños, estaba trabajando con normalidad cuando la máquina presentó imperfecciones.
Ante esto, le pidió ayuda a un compañero; no obstante, este apagó el aparato y no pudieron retirarle las manos hasta casi media hora después, describe un reporte del diario La República.
“Me hicieron operar una máquina sin tener capacitación. No recibí ninguna preparación para operar esta máquina. Metí la mano para sacar unas plantillas y en eso la máquina se subió. Cuando sentí la presión, llamé a mi compañero, pero él se puso muy nervioso porque ya me salía sangre y sonaba como si mis huesos se partían”, comentó a ATV Noticias.
“Mis jefes me llevaron al hospital y ahí de inmediato me querían amputar la mano hasta arriba, pero mi hermana no dejó que eso pase. En ese momento, la dueña le dijo que harán todo lo posible, que nos ayudará”, añadió la agraviada desde la cama de la clínica.
Con información de 800 Noticias




