Nuevamente, los habitantes de la vereda 42 del sector 5 en el Antiguo Aeropuerto, Parroquia Norte del municipio Carirubana se pronunciaron para hacer el llamado a las autoridades con respecto a la corrección del derrame de aguas servidas que los mantiene en ascuas desde hace más de ocho años.
Los afectados reiteraron que han emitido comunicados a entes como la Alcaldía de Carirubana e Hidrofalcón, sin embargo, no han obtenido respuesta, lo único que se ha hecho fue una inspección por parte de trabajadores de la hidrológica falconiana y nunca regresaron a realizar los trabajos de saneamiento que se requieren en esta comunidad.
Ante esta situación, la señora María Colina, expresó su incomodidad al tener que esperar tantos años y no ver solución. “Cuando hubo campaña política muchos pasaron por aquí prometiendo atención, incluso el actual alcalde, pero seguimos esperando. Este problema no es de ahora tiene años y ni siquiera el antiguo mandatario municipal nos ayudó a solventarlo”.
Mencionó que son 12 familias afectadas y que en algunas viviendas se filtran las aguas negras hacia los baños y otras zonas. Hizo énfasis en el riesgo de contraer infecciones puesto a que el derrame además del olor putrefacto ha desencadenado la proliferación de zancudos, mosquitos y gusanos, para Colina el mayor peligro está en que se ven obligados a limpiar las cloacas y podrían enfermarse.

Mientras que Magaly Pernía apuntó que en ocasiones algunos vecinos se han caído en la laguna de aguas servidas, sufriendo lesiones y el mal momento de tener contacto directo con las cloacas. “Es imperdonable que nos tengan viviendo así y más triste es escuchar al alcalde decir, que si hemos soportado ocho años podemos aguantar un tiempo más, que venga el a ver si lo va a tolerar”, aseveró.
Es de mencionar, que tanto Pernía como el resto de los vecinos manifestaron lo desagradable que ha sido la experiencia de convivir así, además se han visto en la necesidad de defecar en bolsas y arrojarlas a la basura, ya que no pueden usar los baños. “El aseo pasa por aquí pero, ya no quiere meterse a la vereda a recoger la basura porque no aguantan lo putrefacto de esas cloacas desbordadas”.
Emerson Martínez




