Wilman Antonio Estaba Noguera, no imagino que más nunca arribaría a un nuevo escalón de vida, luego que el mismo que cumplía sus 46 años lo asesinaron de un tiro en la región occipital derecha, en un hecho ocurrido en la cancha principal del barrio San Gerardo, en Cúcuta, Colombia.
El infortunado hombre eravendedor informal de carnes, sus familiares piden justicia ante su muerte y agregan que el móvil fue por negarse a pagar las mal llamadas vacunas o extorsiones.
Noguera y su hija habían llegado a Cúcuta, hace dos años aproximadamente, procedentes de la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta, a fin de dedicarse a la venta de carnes y acceder a una mejor situación económica.
Se instalaron en la capital nortesantandereana, donde, desde la semana pasada, les comenzaron a llegar mensajes de extorsión elaborados por grupos armados organizados que operan en este sector, destinados a cobrar ‘vacunas’, a cambio de permitirles a su víctima ejercer distintos oficios, tal como lo hacía el margariteño.
El hecho ocurrió cuando Wilman Antonio se dispuso, como de costumbre, a comenzar el trabajo del día, a eso de las 4:30 de la madrugada del jueves.
Pasada poco más de una hora, a las 5:50 a.m., se escuchó un tiro que alertó a la hija, la cual salió a la calle para verificar qué pasaba. Allí encontró a su padre agonizante, en las adyacencias de la cancha deportiva del sector.
Ella misma consiguió un taxi y, de inmediato, lo trasladó hasta el hospital Erasmo Meoz, a donde llegó sin signos vitales.
Con información de La Nación




