El problema del agua potable en Carirubana no solo afecta a las comunidades más céntricas, sino también a las más lejanas, tal y como ocurre en Tiguadare comunidad en la que habita un grupo de personas alrededor del relleno sanitario donde no se cuenta con el servicio de agua potable debido a las condiciones del lugar pero, que los conductores de camiones cisternas si llegan y venden el agua a tres dólares cada pipa.
En un recorrido por la zona, el equipo de Cápsula Digital pudo visualizar como estas personas habitan en viviendas tipo rancho, acompañadas de niños, adolescentes y adultos mayores. A su vez, se evidencia como se dedican a diario a la recolección de material reciclable y ferroso, actividad que se convirtió en una acción productiva para estas personas que están aisladas de la ciudad y que es esta la forma en la que sobreviven.
En una oportunidad, el gobierno tomó la iniciativa de conformar unas viviendas en lo que hoy se denomina el urbanismo Tiguadare, pero, de igual manera continua la permanencia de los ranchos en los alrededores del relleno sanitario.
En el caso de Deilis Clara, madre de seis niños, destacó que solo estudia el de 12 años porque vive en otros sector con la abuela, pero que ya ella tiene seis años habitando en un rancho de Tiguadare donde vive de la recolección del material reciclable y ferroso.
«Yo necesito una casa para refugiarme con mis hijos, ellos no estudian porque para salir de acá es un poco difícil, yo si quiero vivir en otro lugar y brindarle una mejor condición de vida a mis hijos», manifestó.
Otro problema que afecta a Tiguadare es la energía eléctrica, solo hay luz en algunas zonas en las que improvisaron algunos postes con palos y tubos con cables que están conectados con los postes de la entrada del urbanismo, es decir, las viviendas que entregó el gobierno.

Emerson Martìnez




