El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó que sostuvo una reunión en Bogotá con Gonzalo Boye, el abogado defensor de Diego Marín Buitrago, el presunto líder contrabandista conocido en el mundo del crimen con el alias de «Papá Pitufo». Aunque el mandatario reconoció que el acercamiento fue real, mantuvo un total hermetismo sobre los temas que se pusieron sobre la mesa.
«La reunión existió. Del contenido de la reunión no puedo hablar. Mi respuesta es que la reunión sí se produjo. Punto final», sentenció tajantemente el jefe de Estado ante los medios locales, negándose a dar más detalles sobre la conversación.
Te recomendamos leer: Niño migrante se presentó a tribunales solo en Houston
La confirmación presidencial llega justo después de que el propio jurista revelara públicamente el encuentro. Según trascendió, la cita tuvo como telón de fondo el proceso judicial de Marín Buitrago, y aparentemente buscaba tender puentes para facilitar la entrega del investigado a la justicia colombiana. Estas gestiones habrían incluido, además, contactos posteriores con emisarios del Gobierno en el extranjero para definir su situación jurídica.
Como era de esperarse, este inusual acercamiento ya está levantando polvareda en el panorama político del país. Las críticas y los cuestionamientos no se han hecho esperar ante los supuestos nexos entre intermediarios del Ejecutivo y figuras ligadas al expediente de «Papá Pitufo», abriendo un nuevo debate sobre los límites y la transparencia en este tipo de gestiones judiciales.





