El V Foro de Diálogo Social cerró con un histórico consenso laboral en Venezuela tras dos días de intensas negociaciones en la capital.
Los actores firmaron un documento conclusivo que busca estabilizar las relaciones productivas antes de los anuncios previstos para el 1 de mayo.
El Ministerio para el Proceso Social de Trabajo ratificó el acta junto a las organizaciones empleadoras y las centrales sindicales.
Claves del consenso laboral Venezuela
La metodología de trabajo contó con la supervisión técnica del diálogo tripartito OIT, lo cual otorga validez internacional a los acuerdos alcanzados.
Durante el evento, los participantes definieron una hoja de ruta para fortalecer las consultas en el ámbito legislativo. El director de la OIT para los países andinos, Ítalo Cardona, manifestó su optimismo respecto a los resultados concretos de este acuerdo OIT Caracas.
Asimismo, el documento final establece un compromiso de articulación permanente con la Asamblea Nacional. Los sectores acordaron que cualquier reforma o proceso legislativo vinculado al mundo del trabajo debe pasar por una consulta efectiva con los gremios.
Esta decisión pretende evitar decisiones unilaterales que afecten la dinámica económica del país.
Por otro lado, los representantes de sindicatos y Fedecámaras coincidieron en una solicitud unánime: el cese de las medidas coercitivas contra la nación.}
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El texto argumenta que estas sanciones obstaculizan el normal desarrollo de las fuerzas productivas y limitan el bienestar de la clase obrera. Los firmantes consideran que la estabilidad política resulta indispensable para el buen funcionamiento del mercado laboral.
El foro diálogo social también planteó la posibilidad de realizar una nueva sesión con asistencia técnica directa del organismo internacional próximamente.
Los sectores productivos esperan que estos mecanismos de mediación faciliten una recuperación económica sostenible. El Ministerio del Trabajo aseguró que el seguimiento de estos puntos será riguroso para garantizar que lo pactado en papel se transforme en beneficios tangibles para la población venezolana.
La mirada de todo el país se mantiene ahora sobre el Ejecutivo nacional, a la espera de que este diálogo facilite mejoras reales en el poder adquisitivo de los trabajadores.





