El reciente ataque en Teherán genera una crisis humanitaria sin precedentes en la región, y deja un rastro de destrucción en sectores emblemáticos como el bulevar Keshavarz y la Plaza Niufar, donde los daños a edificios de viviendas son totales.
Una serie de explosiones a tempranas horas de este viernes marcó el inicio de una jornada crítica en los distritos centrales de la capital iraní.
Los proyectiles impactaron en áreas de alta densidad, afectando oficinas gubernamentales y zonas residenciales.
Balance del ataque en Teherán
El Ejército israelí justificó la operación como una maniobra para desarticular capacidades balísticas.
No obstante, el balance ofrecido por la Media Luna Roja muestra una realidad devastadora para la población civil.
Según Pir Hossein Kolivand, presidente del organismo, las agresiones han golpeado 3.643 estructuras. Este recuento incluye 3.090 casas y 528 establecimientos comerciales que han quedado inhabitables.
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Asimismo, el conflicto en Irán alcanza a 13 centros médicos, lo que dificulta la atención de urgencia para los heridos que colapsan los hospitales restantes.
En provincias como Shiraz, el escenario es igualmente desolador. Las autoridades locales reportan que la cifra global de fallecidos supera las mil personas en apenas una semana de hostilidades.
Por consiguiente, el ataque en Teherán no solo afectó objetivos militares, sino que ha destruido comisarías y bloques de viviendas enteros.
Testigos en la zona describen un ambiente cargado de azufre y vibraciones constantes que han comprometido la estabilidad de las pocas estructuras que permanecen en pie en el centro de la ciudad.
La respuesta iraní mediante una nueva oleada de misiles hacia territorio enemigo mantiene activo el ciclo de represalias en esta guerra en Oriente. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo la infraestructura civil se convierte en el principal escenario de las detonaciones.
Asimismo, el impacto en la seguridad energética global comienza a sentirse en los mercados, debido a la relevancia estratégica de la zona afectada.





