Este jueves, en la plaza Bolívar de Punto Fijo, familiares de los trabajadores del Complejo Refinador de Paraguaná (CRP), detenidos desde hace más de ocho meses algunos incluso más de un año, manifestaron para exigir su libertad, en medio del anuncio de una amnistía general en el país.
Entre los presentes, Alejandra Guzmán afirmó que su esposo y otros trabajadores implicados en una supuesta causa penal no deberían estar en esa condición, ya que consideran que su participación fue en un asunto operativo que fue calificado como sabotaje deliberado, sin un proceso administrativo previo.
Guzmán precisó que 24 empleados de Amuay y 21 de Cardón, incluyendo funcionarios policiales y militares, permanecen en condiciones vulnerables en Yare II, y que algunos, además, enfrentan problemas de salud, como un tumor en el riñón, sin atención médica adecuada.

Los delitos imputados a estos trabajadores incluyen enriquecimiento ilícito, retraso y omisión de funciones, daños a la infraestructura, asociación para delinquir y desviación de recursos. Sin embargo, familiares y defensores denuncian abusos y torturas en su proceso de detención.
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Yilda Suárez, hermana de uno de los detenidos, denunció que su hermano fue torturado en los primeros días de arresto. La mujer afirmó que en su última visita de su hermano, en diciembre, notó signos evidentes de tortura, especialmente en sus manos.

Por su parte, Luisa Quintero, en representación de los familiares, expresó que muchos de los detenidos fueron engañados al ser convocados a reuniones y terminar presos sin justificación.
Quintero resaltó la honestidad de los acusados y pidió justicia para los paraguaneros, exigiendo la liberación inmediata de los detenidos y el respeto a sus derechos humanos.
Los familiares claman por la libertad de sus seres queridos y por un proceso justo.
Cápsula Digital | Con información de Notifalcón






