La Asamblea Nacional de Nicaragua ratificó este miércoles una reforma constitucional que elimina el derecho a la doble nacionalidad, medida que afectará a miles de nicaragüenses, especialmente exiliados y migrantes que hayan obtenido una segunda ciudadanía. La reforma fue aprobada en segunda legislatura por el Parlamento, dominado por el oficialismo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y entra en vigencia tras su publicación en el Diario Oficial.
Con la enmienda a los artículos 23 y 25 de la Constitución, se establece que los ciudadanos nicaragüenses perderán automáticamente su nacionalidad al adquirir otra. La modificación también contempla que los extranjeros que obtengan la nacionalidad nicaragüense deberán renunciar a su nacionalidad de origen, a excepción de los centroamericanos.
El Legislativo oficialista defendió la reforma como una reafirmación del compromiso con la independencia, la soberanía y la autodeterminación del país. En sus declaraciones, calificaron la doble nacionalidad como incompatible con la lealtad exclusiva que, según ellos, exige la patria.
Grupos opositores y organizaciones en el exilio han calificado la medida de arbitraria e inhumana, advirtiendo que incrementará el exilio forzado y la vulnerabilidad de quienes ya han abandonado el país por razones políticas o económicas. Algunos críticos también señalan que, pese a que el presidente del Congreso aseguró que la prohibición no sería retroactiva, existen dudas sobre su aplicación efectiva.
La reforma forma parte de un paquete de cambios constitucionales más amplio impulsado por Ortega y Murillo en 2025, que consolidó un poder absoluto en manos del Ejecutivo y eliminó varios contrapesos institucionales.
La medida no solo afecta el derecho de los nicaragüenses a mantener múltiples nacionalidades, sino que también podría limitar sus derechos políticos y civiles, sobre todo para quienes residen fuera del país y planeaban participar en procesos futuros desde el exterior.
Fuente: EPTV





