El primer funeral de una de las víctimas del reciente incendio ocurrido en una escuela del territorio Esequibo, en el que murieron 19 niños, se llevó a cabo este jueves entre críticas a la gestión gubernamental del siniestro por parte del gobierno de Guyana.
Las exequias de Sabrina John, de 16 años, quien sucumbió a sus quemaduras en el hospital horas después del incendio, tuvieron lugar en su ciudad natal de Karisparu, en lo que Guyana denomina Región ocho.
Varios miembros de la comunidad estaban desconsolados mientras lloraban por John y por sus tres primas, quienes también murieron en el incendio, según publicaron los medios guyaneses.
El siniestro ocurrió en la noche del domingo pasado en el dormitorio de la Escuela Secundaria Mahdia y, según el informe de la Policía de Guyana, se sospecha que una estudiante provocó el fuego debido a que le habían confiscado su teléfono móvil.
Sin embargo, la sospechosa, quien también sufrió quemaduras y está siendo tratada en un hospital, no ha admitido los hechos, informó hoy el subjefe de bomberos de Guyana, Dwayne Scotland.
El incendio causó la muerte de 18 niñas, que se alojaban en el dormitorio, y un niño de 5 años, hijo de uno de los cuidadores de la escuela.
La escuela, que estaba fuertemente protegida contra robos, lo que dificultó la evacuación, atendía principalmente a alumnos de pueblos indígenas fuera de Mahdia.
Dado que no hay escuelas secundarias en muchas comunidades montañosas, algunos estudiantes que desean seguir una educación superior asisten a la Escuela Secundaria Mahdia.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, informó en una transmisión en Facebook que tres niñas siguen en la unidad de cuidados intensivos, dos de ellas en estado crítico.
Además, las autoridades guyanesas están a la espera de la llegada de los resultados de las pruebas de ADN enviadas a Nueva York con el fin de identificar a 13 de las víctimas, que quedaron calcinadas.
Ali también dijo que la compensación a las familias afectadas «será tratada» y se brindará asesoramiento a todos los estudiantes, sus familias, maestros y miembros de la comunidad.
Con información de EFE




